Curso sobre la poesía de Miguel Hernandez por Mercedes Lopez Baralt. Todos los martes, desde el 24 de abril hasta el 22 de mayo, de 7:00 p.m. a 9:00 p.m. El mismo será en la sede de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, en el tercer piso del Cuartel Ballajá, en el Viejo San Juan.– Nos parece una gran oportunidad para ponernos en contacto con las influencias republicanas españolas dentro del espectro literario insular y latinoamericano. Apoyemos estas iniciativas que hacen accesibles ese mundo diacrónico y abstracto de la literatura!
He aquí los detalles:
" Desde la cárcel, el poeta español Miguel Hernández le escribió a un amigo: “No hay nada más importante que encontrarle una solución hermosa a la vida”. “Para Miguel, esa solución fue, sin duda, la poesía”, nos dice la intelectual Mercedes López Baralt, autora de estudios fundamentales sobre literatura hispanoamericana, puertorriqueña y española.
Será precisamente la poesía de Miguel Hernández la protagonista del seminario que López Baralt dictará en la Academia Puertorriqueña de la Lengua.
“Nos acercaremos a la obra de este poeta español y universal de manera cronológica, eligiendo poemas representativos de cada una de sus etapas. El comentario textual minucioso - que insertará cada poema en su contexto biográfico, histórico, social y literario - será el eje del curso”, adelanta la profesora, una genuina entusiasta de la obra de este poeta de la Generación de 1936.
El seminario será todos los martes, desde el 24 de abril hasta el 22 de mayo, de 7:00 p.m. a 9:00 p.m., en la sede de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, en el tercer piso del Cuartel Ballajá, en el Viejo San Juan. Los interesados pueden llamar al (787) 721-6070, escribir a talleres@academiapr.org.
La profesora López Baralt ha escrito estudios fundamentales sobre literatura hispanoamericana, puertorriqueña y española. Sus obras más recientes son “Una visita a Macondo, lectura caribeña de Cien años de soledad”, la novela más celebrada de Gabriel García Márquez y “El Inca Garcilaso, traductor de culturas”, obra que muestra la sorprendente modernidad del primer gran escritor de las letras hispanoamericanas cuya obra se prolonga y persiste hasta el siglo veinte en las corrientes negrista e indigenista.
¿Por qué Miguel Hernández en Puerto Rico?
“Primero que nada, porque es uno de los grandes poetas de la hispanidad. Decía Jorge Guillén, distinguidísimo miembro de la Generación del 27, que para él los poetas más grandes de la España contemporánea eran Lorca y Miguel Hernández. También porque su poesía entra a nuestro país muy temprano. En 1937, el semanario Alerta, que sirvió de vocero en San Juan a la causa de la República española, difundió en la isla unos versos de “Viento del pueblo”. Dos profesores universitarios, que por su formación en la España republicana de los años treinta se sensibilizaron a su poesía, fueron pioneros en la difusión de su obra desde los años cincuenta: Margot Arce y Francisco Manrique Cabrera. Y desde 1962, los poetas del grupo Guajana, por su conciencia social y antiimperialista, lo tomaron como bandera. En su poema “Muerte fundada”, Andrés Castro Ríos, de dicho grupo, subvierte la Elegía por Ramón Sijé para llorar su propia muerte”, explicó la académica.
“En segundo lugar, porque a mi hermana Luce y a mí Miguel Hernández nos toca muy de cerca, pues estudiamos en Madrid durante el franquismo y conocimos de cerca la dictadura que acabó con la vida del poeta. Gracias a una recomendación del poeta Vicente Aleixandre, el mejor amigo de Miguel, pudimos conocer, en febrero de 1967, a su hijo Manuel Miguel, el destinatario de las famosas “Nanas de la cebolla”, con quien pasamos juntas un día en Elche. El poeta me acompaña desde que lo leí en España por primera vez en 1964. Ha llovido mucho desde entonces, y me he dedicado a celebrarlo durante muchos años. He ofrecido el curso graduado sobre su poesía cuatro veces en la Universidad de Puerto Rico. También lo he celebrado en múltiples ensayos y en congresos en España durante su centenario en el 2010. En estos momentos trabajo en un libro titulado “Miguel Hernández, poeta plural”, concluyó.
Por: Ana Teresa Toro
Publicado por El Nuevo Día